27.JUN Martes, 2017
Lima
Última actualización 05:13 pm
Clasificados

LA PORTADA DE HOY

Última carta

Compartir:

Columna María Cecilia Villegas

El título de esta columna se convirtió en el mantra de la campaña de Bill Clinton en 1992, cuando le arrebató la reelección a George W. Bush. James Carville, asesor del entonces candidato presidencial, se hizo famoso al insistir en que la economía era el principal problema que enfrentaba el electorado americano y, por ello, si se centraban en ella, sería la razón que los llevaría a la Casa Blanca. No se equivocó.

La crisis que afronta el Grupo Gloria esconde un tema bastante más profundo que un problema de etiquetado, crisis comunicacional o mala praxis empresarial. El problema de fondo está vinculado a la manera en la que algunas grandes empresas en el Perú actúan tratando de burlar las normas para lograr situaciones de excepción que los beneficien económicamente a costa de los competidores y consumidores.

Para 2020, cerca del 50% de la fuerza laboral a nivel global estará integrada por los millennials. Chicos nacidos entre 1980 y 2000 que ven su paso por el mundo de una manera distinta a como la veían las generaciones anteriores. Más de la mitad de ellos son independientes y ya hoy son el grupo con mayor descontento político y religioso de los últimos 25 años. Ello constituye un reto en la forma de hacer empresa.

A fines de los noventa, el Perú sufrió una crisis institucional y política. Un grupo de “notables” llegó al poder a sacarnos del hoyo y elevarnos a la condición que merecíamos. Con la ética por emblema, nos ofrecieron un país mejor. Pero fallaron. Lo que debió ser el inicio de la construcción de instituciones sólidas terminó siendo la vil institucionalización de la corrupción, captura de rentas, privatización del Estado.

El Ejecutivo aprobó el proyecto de ley que crea “obras por terrenos”, un sistema que busca impulsar proyectos de infraestructura dentro del proceso de Reconstrucción con Cambios. Este ha sido diseñado para tratar de ampliar la frontera agrícola y realizar un mejor manejo de los cauces de los ríos, los que tienen kilómetros de ancho al no haber sido nunca encauzados.

Las próximas semanas seremos testigos de lo que ha sido siempre un secreto a voces: la corrupción en el Perú y la captura de rentas por grupos privilegiados no solo es una realidad, es endémica y está institucionalizada. Y a la pacata sociedad le importa poco. Lima tiene experiencia justificando a los suyos. ¿No son acaso notorias y conocidas las fortunas de dudoso origen en los clubs de golf y en los yates y veleros?

El presidente Kuczynski, el premier Zavala y el líder de la reconstrucción, Pablo de la Flor, instalaron esta semana la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios en Piura. El premier resaltó que esta solo saldría bien si trabajamos como “una sola fuerza”.

El 1 de mayo, la CGTP organizó una marcha donde participó abierta y libremente el Movadef reclamando la libertad de los cabecillas de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, Osmán Morote, Elena Iparraguirre y otros miembros de la cúpula terrorista. Marcharon, además, grácilmente resguardados por la Policía Nacional.

El Niño se ha convertido en la oportunidad del Gobierno para fortalecerse y generar una visión de país que aglutine a los peruanos detrás de la recuperación nacional.

Un curso organizado por el ANA sobre el enfoque de género en la gestión de recursos hídricos despertó la furia de un sector conservador. Para ellos, “género” es una mala palabra. Aunque no la entiendan. Y exigen que sea eliminada de leyes, cursos y políticas públicas.