19.ENE Domingo, 2020
Lima
Última actualización 08:39 pm
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Opinión

“Odebrecht hizo IIRSA Sur sin aportar capital, sino todo con dinero regalado”.

Marcelo habló para reducir la pena que de todos modos purgará. Y ahora la corrupción en nuestro país se reduce a lo que hizo Odebrecht. Entre financiamiento de campaña y coimas, toda la clase política está involucrada, así que acá habrá muchísimo ruido y pocas nueces.

El gran Valentín es el único que se salva en mi cabeza. El pacto infame entre la mayoría de peces gordos de la política, la Fiscalía, el Poder Judicial, cierta prensa, operadores políticos que seguirán promoviendo el caos y trolls, la ya no tan nueva novedad, volverá a prevalecer.

Odebrecht no era reconocida como la constructora brasileña más corrupta. Todas eran “campeonas” del modelo imperialista promovido no solo en América Latina desde Itamaraty.

La Iniciativa de Integración Regional Sudamericana (IIRSA), en la que también participaron el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), es un ejemplo. A nuestro país no le convenían IIRSA Norte ni IIRSA Sur. Dense una vuelta para que constaten que ni el tráfico actual las justifica. Nos convenía que la Carretera Central lo fuera, en vez del atolladero interminable y peligroso que es. Pero las hicimos como si fuéramos una república bananera sin acceso al financiamiento.

El BNDES les regalaba dinero de los contribuyentes brasileños a sus campeonas, al 6% al año en el largo plazo, por debajo de la inflación y muy por debajo de la tasa de 14.25% a la que el Banco de Brasil le prestaba a los bancos comerciales de un día a otro. Odebrecht hizo IIRSA Sur sin aportar capital, hizo todo con dinero regalado.

Entiendo que un emisario de uno de los gobiernos involucrados fue a Brasil después de la segunda vuelta de las elecciones a negociar las coimas con varias constructoras brasileñas, como si fuera un banquero de inversión planeando su quinquenio de transacciones y comisiones. El dinero debe haber ido de un paraíso fiscal a otro. Jamás lo encontrarán. Y Marcelo solo dirá lo que los fiscales le pueden probar.

Así fue.


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